En el año 1984 compre una fracción de tierra de 9 hectáreas en la localidad de San Vicente, Buenos Aires, Argentina... Esta decisión fue tomada pues durante los años anteriores dedicados a la producción acuícola, me era muy costoso soportar los alquileres.

HISTORIA

Mi vida dedicada a la acuicultura

No había ni un árbol, era todo valdio...

Intentaré con pocas palabras y algunas fotos redactar nuestra historia en San Vicente, como productores acuícolas y como Escuela de Acuicultura, siempre acompañado por mi señora esposa Graciela Patricia Mateu.

Comencé en esta actividad, Acuicultura, hace más de 40 años, criando peces ornamentales como el carassius y el goldfish, esta primera etapa la desarrollé en peceras, zanjas de tierra y lagunas.

Año 1988... conseguimos cerrar con media

Con el tiempo, ante la necesidad de vivir y crecer con esta actividad, empecé a notar las desventajas del negocio con el clima de Buenos Aires, que perjudica el desarrollo de los cultivos acuícolas en espacios abiertos. El frío detiene el crecimiento de cualquier especie acuática, alargando el estabulado al doble o triple del tiempo necesario para lograr los tamaños comerciales, además de las pérdidas producidas por los depredadores y la contaminación ambiental generada por el mismo cultivo.

 

Por este motivo en todos estos años, modifiqué distintos sistemas de cultivos acuícolas hasta llegar a lo que hoy denominamos sistema de acuicultura controlada.


Con este sistema se logra obtener un total control del cultivo, permitiendo llegar al tamaño comercial en menos de la mitad del tiempo que requiere la naturaleza, permite, además, realizar cosechas semanales, controlar el aspecto sanitario, ahorrar alimento balanceado, y evitar la contaminación ambiental, entre otras cosas.

 

En definitiva permite ejercer control sobre el propio negocio. Por esta razón, también fundamos una Escuela de acuicultura, para formar Productores Acuícolas, donde los alumnos aprenden trabajando con los miles de peces que cultivamos, en un sistema con todos los parámetros del agua controlados.

Nuestros comienzos en San Vicente...

En esa época no disponíamos de Internet, ni de información especializada en Argentina. Con la ayuda de mi familia, esposa e hija, las primeras piletas que tuvimos fueron de tierra, construidas con pala, a mano, estas eran un total de 20 zanjas de 13 mts de largo por 3 mts de ancho, con una profundidad de 0,60 mts c/u. Allí cultivamos miles de peces de ornamento.

Los grandes espejos de agua eran hermoso

Al poco tiempo (dos años después aproximadamente) creyendo que hacía lo correcto, contraté máquinas retroexcavadoras y comenzamos a excavar lagunas de 130 mts por 40 mts. Después de un enorme gasto descubrimos que las lagunas eran menos productivas y menos controlables que las pequeñas piletas, los ciclos eran largos por el frío del invierno, las cosechas eran impredecibles en cuanto a tiempo y volumen, no podíamos controlar la depredación animal por parte de las aves y menos la humana (nos robaban los peces de noche). Si queríamos controlar nuestro negocio, debíamos realizar un cambio de rumbo…

Después de semejante error, el nuevo camino debía conducir decididamente al control del cultivo, y por ende esto permitiría mejorar nuestro negocio. Implicó cometer muchos errores (perder muchos peces), implicó aprender a ser humilde, reconocer el error (sin echar la culpa a terceros), y por último corregir lo que estaba mal hecho. En este esfuerzo se fueron muchos años. Pero logramos el objetivo... mejoramos nuestras instalaciones, controlamos los parámetros del agua y logramos vivir de nuestra producción acuícola.

En los años 90 comenzamos a cultivar truchas, buscando mejorar la calidad de agua evitamos el contacto con la tierra construyendo piletas de polietileno y madera, además agregamos bombas para recircular el agua, así filtrábamos y oxigenábamos el sistema que un comienzo fue en paralelo.

Primeras piletas de polietileno y madera

El sistema en paralelo de tratamiento de agua consumía mucha energía eléctrica, tuvimos que modificarlo a un sistema seriado donde las piletas se conectaban entre sí disminuyendo en 10 veces la cantidad de bombas en funcionamiento, a esto sumamos el utilizar bombas específicas de caudal.

La Directora de Acuicultura Nacional, la Dra. Laura Luchinni, decía que no era posible cultivar truchas en Buenos Aires, demostramos lo contrario y tuvo que aceptarlo... había nacido en Argentina la Acuicultura Controlada... ni nosotros sabíamos la importancia de lo que habíamos logrado.

En el año 1997 nos piden que construyamos una pileta de pesca en la Rural de Palermo en la Exposición de Armas, Caza y Pesca... la gente se atropellaban para pescarlas !!!

Año 1997... quedo demostrado que las tru

En Diciembre de ese año 1997, inauguramos el primer pesquero de truchas de Buenos Aires.

Al mejorar nuestra productividad, invertimos en sistemas raceway, construidos con cemento para truchas.

Siendo exitosos en el cultivo de truchas, incursionamos en el cultivo de tilapias, el pez que más se consume en EE.UU, era un desafío por el clima de Buenos Aires, comenzamos la construcción de un raceways de cemento y del invernadero que lo protegería parcialmente del frío.

Nuestro raceway de cemento para tilapia.

Los raceways eran deficientes en el retiro del excremento del agua de cultivo, para resolver esta enorme dificultad adoptamos el sistema de tanques redondos que permitió retirar el excremento en forma automatizada.

Tanques redondos de cemento, mejoró el r

Incorporamos nuevos diseños de dispositivos para aumentar la producción.

A partir de los buenos resultados de estos desarrollos, diseñamos matrices para fabricar con rotomoldeo los tanques circulares y los demás componentes del sistema, en polietileno de alta densidad, material que permite aislar y fijar diferentes bacterias en distintos sectores del sistema para beneficio del cultivo acuícola.

Hoy estamos trabajando en automatizar todos los dispositivos de iluminación, fabricación del alimento balanceado, distribución del alimento a cada tanque, oxigeno disuelto racionado para la digestión, cosecha, biometrías, etc.

En 1995 fundamos la Escuela de Acuicultura “Productor Acuícola”, siendo la primera escuela privada de Argentina dedicada a formar productores acuícolas con sistemas controlados.

La capacitación teórico-práctica de la Escuela contempla todos los conocimientos necesarios para planificar, desarrollar y manejar el negocio adecuadamente. Incluye aspectos económicos, legales, comerciales, productivos, sanitarios, físico-químicos y de ingeniería para poder desarrollar las instalaciones.

Estos son algunos, de los cientos de alumnos que egresaron de nuestra Escuela.